En la década de 1970, en el Parque Nacional de Gombe Stream, en Tanzania, la primatóloga británica Jane Goodall realizó un estudio pionero sobre el comportamiento de los chimpancés en su hábitat natural. Durante su investigación, conoció a un chimpancé llamado Román, que se convirtió en una figura clave en la comprensión de la inteligencia y la empatad de estos animales.