Un día, John es encontrado por un grupo de humanos, incluido un explorador francés llamado Paul d'Arnot. El joven, que ahora tiene 12 años, se siente confundido y asustado por la presencia de los extraños, pero eventualmente aprende a comunicarse con ellos. D'Arnot y su equipo lo llevan a la civilización, donde John descubre su verdadera identidad y aprende a hablar inglés.