La península de Baja California ha sido habitada desde tiempos prehispánicos por diversas etnias indígenas. Sin embargo, la llegada de los españoles en el siglo XVI marcó el comienzo de una serie de cambios que afectarían la región de manera irreversible. La explotación de los recursos naturales, la pesca y la agricultura han sido las principales actividades económicas de la región durante siglos.